Artículos de opinión de Gonzalo Suárez, biólogo molecular.

La "resaca inmunológica" post invierno: por qué sigues agotado y por qué los productos "detox" son un engaño

Biólogo Molecular y Máster en Biotecnología Sanitaria
22 de Febrero de 2026
La "resaca inmunológica" post invierno: por qué sigues agotado y por qué los productos "detox" son un engaño
La "resaca inmunológica" post invierno: por qué sigues agotado y por qué los productos "detox" son un engaño

Febrero va llegando a su fin en Andalucía y, con él, la peor oleada de virus respiratorios del año. Ya no tienes fiebre, no toses y el test de antígenos da negativo. Estás oficialmente "curado". Sin embargo, te arrastras para ir a trabajar, el gimnasio te parece un castigo medieval y tienes una especie de neblina mental constante.

Ante esta situación, la publicidad te bombardea animándote a tomar multi vitamínicos o batidos "detox", por ello, te voy a dar una mala noticia para tu bolsillo y una buena para tu salud: esos productos son tirar el dinero. Lo que tienes tiene una explicación científica y se llama "resaca inmunológica".

Tu sistema inmune es un agujero negro de energía:

Para entender por qué estás tan cansado, tienes que imaginar que tu cuerpo es un país y la energía (la glucosa) es su presupuesto anual. Normalmente, ese presupuesto se reparte pacíficamente entre tus músculos para moverte, tu cerebro para pensar y tus órganos para funcionar.

Pero cuando entra un virus, el país entra en "estado de guerra". Tu sistema inmunológico, compuesto por miles de millones de células, necesita multiplicarse a una velocidad de vértigo y fabricar anticuerpos. Para lograrlo, secuestra literalmente la energía de tu cuerpo. Tus células de defensa cambian su metabolismo para devorar glucosa sin piedad. ¿El resultado? Tus músculos y tu cerebro se quedan sin "presupuesto". Esa deuda energética brutal no se recupera en dos días, tarda semanas.

El "Modo Ahorro de Batería" y las citoquinas:

La fatiga que sientes no es solo que te falte energía; es que tu propio cuerpo te está drogando para que no te muevas.

Durante la batalla contra el virus, tus defensas liberan unas moléculas mensajeras llamadas citoquinas inflamatorias. Estas moléculas viajan hasta tu cerebro y activan lo que en biología evolutiva llamamos Sickness Behavior (comportamiento de enfermedad). Tu cerebro pulsa el interruptor de "ahorro de batería": te quita el hambre, te baja el estado de ánimo y te hace sentir una pesadez enorme.

¿Por qué hace esto? Por pura supervivencia. Te obliga a quedarte en el sofá para que no gastes la energía que el sistema inmune necesita desesperadamente, y de paso, evita que salgas a la cueva (o a la oficina) a contagiar al resto de la tribu. Aunque el virus ya haya muerto, esas citoquinas tardan semanas en desaparecer de tu sangre.

El mito del "Détox" y las vitaminas mágicas:

Aquí es donde entra el marketing del miedo. Te venden zumos verdes, tés "limpiadores" y suplementos carísimos para "desintoxicar" tu cuerpo de la enfermedad.

La realidad celular es implacable: no hay nada que desintoxicar. Tu hígado y tus riñones hacen ese trabajo 24 horas al día, totalmente gratis. Ningún alga espirulina ni ningún exceso de Vitamina C (que acabarás expulsando por la orina) va a acelerar la limpieza de citoquinas en tu sangre ni va a reparar el tejido pulmonar dañado.

¿Qué dice la ciencia para recuperarse de verdad?

Tu cuerpo acaba de ganar una guerra microscópica y los pulmones o la garganta son un campo de batalla lleno de escombros celulares. Para reconstruir esos tejidos necesitas bloques de construcción reales, no magia:

  • Proteína real: Para fabricar tejido nuevo hacen falta aminoácidos. Huevos, pescado, legumbres o carne. Construir células requiere material físico, no infusiones de hierbas.
  • Dormir es innegociable: Es durante el sueño profundo cuando bajan las citoquinas inflamatorias y se liberan las hormonas que reparan los tejidos. Si le robas horas al sueño, alargas la resaca.
  • Sol y paseos: Exponerse a la luz del sol por la mañana regula tus ritmos circadianos, ayudando al cerebro a entender que la fase de letargo ha terminado.

Respeta la biología de tu cuerpo. No le exijas rendir al 100% justo después de haberte salvado la vida. Y sobre todo, no intentes sobornarlo con zumos mágicos.

Referencias:
[1] R., O'Connor, J. C., Freund, G. G., Johnson, R. W., & Kelley, K. W. (2008). From inflammation to sickness and depression: when the immune system subjugates the brain. Nature Reviews Neuroscience, 9(1), 46-56. https://doi.org/10.1038/nrn2297
[2] Ernst, E. (2012). Alternative detox diets and supplements: A critical review. British Medical Bulletin, 101(1), 33-38. https://doi.org/10.1093/bmb/lds002
[3] R. L., & Deerenberg, C. (2000). Trade-offs in evolutionary immunology: just what is the cost of immunity?. Oikos, 88(1), 87-98. https://doi.org/10.1034/j.1600-0706.2000.880110.x
[4] Straub, R. H., Cutolo, M., Buttgereit, F., & Pongratz, G. (2010). Energy regulation and neuroendocrine–immune control in chronic inflammatory diseases. Journal of Internal Medicine, 267(6), 543-560. https://doi.org/10.1111/j.1365-2796.2010.02218.x