No todo el mundo, ni todos los días, se cumplen cien años. Algo de lo que sí puede presumir la sanroqueña Berta Castilla García que hoy celebra su cien cumpleaños. Fuerte de cuerpo, de mente y sobre todo de espíritu, esta centenaria vecina lleva grabada en su piel un siglo de historia y miles de anécdotas.
Aficionada a los coches y la velocidad, con tan sólo diecisiete años se sacó el carnet de conducir, convirtiéndose, junto a Natalia Larios, en una de las primeras mujeres en obtener este permiso en el Campo de Gibraltar. Su coche preferido siempre ha sido el citröen tipo 15, conocido como el pato.
Prima hermana del mismo Carlos Castilla del Pino, Berta nació en la calle San Nicolás de San Roque casco, un 20 de febrero de 1919. Allí creció junto a sus tres hermanas y su hermano, hasta que en 1940 se casó con José Belarmino Blanco Estévez y se mudaron a la ciudad de Algeciras. Juntos construyeron una gran familia de siete hijos, 17 nietos y 14 bisnietos. En estos momentos, esta centenaria abuela vive a las afueras de Estepona.
Se confiesa una mujer muy activa. Le encanta cocinar y pasar tiempo en el jardín cuidando sus flores; las rosas son sus preferidas. Durante el verano aprovecha para nadar en la piscina y pasear por la playa. «Siempre está haciendo algo. Nunca para», explica a este medio una de sus nietas, Syrie, que comparte con Sanrópolis un texto que la familia le ha dedicado en un día tan especial día de hoy:
«En febrero de 1919 nació en San Roque una increíble mujer. Una mujer valiente que se enfrentó a todos los obstáculos que el universo le interpuso. Una mujer que literalmente condujo a su familia por la vida y construyó el camino para todos nosotros. Eternamente agradecidos. Te queremos, tu familia».
Cien años dan para mucho, para vivir y recordar cientos de momentos, buenos y malos. Como cuando su hermano fue fusilado en San Roque durante la Guerra Civil española. Berta también recuerda a menudo con sus nietos cuando pasaban los recoberos por casa vendiendo utensilios y objetos muy difícil de encontrar.
«Otro recuerdo que comparte mucho con nosotros es cuando siendo una niña y, que apenas había vehículos, escucharon un coche de lejos. Todos salieron del cortijo para verlo, el coche se paró y descubrieron que bajo el polvo del camino estaba el rey Alfonso XIII de España al volante que iba a ver unos amigos a Guadiaro«, comenta su nieta Syrie.
Cien años, toda una vida, un siglo de historia en el que convertirte, tú misma, en parte de ella.