La Estación de San Roque culminó este sábado con un rotundo éxito de público las jornadas “Matuteras: mujeres, frontera y memoria democrática en el Campo de Gibraltar”, una iniciativa organizada por la delegación de Turismo del Ayuntamiento de San Roque, dirigida por el concejal Alfonso Valdivia, que ha servido para recuperar y dignificar la historia de aquellas mujeres que, en los años posteriores a la Guerra Civil, se jugaron mucho más que el sustento para sacar adelante a sus familias.
Una Plaza de San Bernardo completamente abarrotada fue el escenario del cierre de estas jornadas, que comenzaron el pasado jueves y que han reunido testimonios, ponencias, música, teatro, memoria oral y divulgación histórica en torno a la figura de las matuteras en el Campo de Gibraltar.
El acto central de la tarde fue una recreación histórica dirigida por Miguel Caneco, director de teatro y cortometrajes, que contó con la participación de niñas de la barriada e integrantes del taller de teatro de la Asociación de Mujeres “Molino de Fuego”, de la Estación de San Roque.
Las participantes iniciaron su recorrido en la antigua estación, desde donde salieron hacia la Plaza de San Bernardo interpretando una canción compuesta expresamente para la ocasión, cuya primera estrofa recuerda: “A la Estación de San Roque, venimos las matuteras, unas en tren otras andando, andando las veredas…”
Antes de la representación, el concejal Alfonso Valdivia reivindicó la memoria de estas mujeres, destacando que “hoy el pasado y el presente se dan la mano” y que aquello que durante años fue silencio se transforma ahora en palabras, reconocimiento y memoria compartida. El edil también explicó el significado de los elementos presentes en el escenario, como la locomotora, el reloj, el banco o la farola, símbolos cargados de historia dentro de la recreación.
Durante toda la tarde, la Plaza de San Bernardo contó además con la música de la Orquesta Filarmónica de La Línea, una exposición formada por varios paneles informativos sobre las matuteras y la realización de un mural de pintura urbana a cargo de un artista local, en el que se representó a mujeres vinculadas al matuteo.
A las 21.00 horas se proyectó en la misma plaza el documental “Matuteras”, dirigido por José Daniel Ramos, una obra que recoge testimonios en primera persona de aquellas niñas de la Estación de San Roque, hoy mujeres, que fueron matuteras o estuvieron estrechamente relacionadas con esta actividad.
La cinta incluye además la aportación de la investigadora de la Universidad de Almería Gloria Román, quien explica cómo esta práctica, considerada en su momento como delincuencia económica, fue en realidad una vía fundamental de subsistencia para muchas familias en los años de hambruna posteriores a la Guerra Civil, pese a los numerosos riesgos que asumían estas mujeres para conseguir alimentos.
Tras la proyección, las participantes en el documental y en la recreación recibieron un obsequio y un ramo de flores, reconocimiento que también se entregó a Miguel Caneco y al personal de la delegación de Turismo.
Las jornadas también contaron en días anteriores con intervenciones destacadas como las del escritor y periodista Juan José Téllez, la investigadora Gloria Román, el testimonio de Maribel Lobato y los recuerdos del veterano periodista José Luis Yagüe, quienes pusieron voz al esfuerzo físico y sentimental de las matuteras en los tiempos más duros de la posguerra.
La primera jornada incluyó además las ponencias “La comunidad transfronteriza campogibraltareña: un acercamiento a través de la historia oral”, a cargo de la investigadora Beatriz Díaz Martínez, y “La Estación de San Roque y las matuteras campogibraltareñas”, impartida por el economista e investigador histórico Juan Ignacio Trillo Huertas, junto al testimonio de Pepi Lara del Río sobre la vida de estas mujeres.
Con esta programación, La Estación de San Roque ha conseguido convertir la memoria de las matuteras en un acto colectivo de reconocimiento, emoción y justicia histórica, devolviendo protagonismo a unas mujeres que durante demasiado tiempo formaron parte de una historia silenciada.