La energética Moeve se encuentra inmersa en un proceso de digitalización de sus operaciones, una transformación ya visible en sus parques energéticos de San Roque y Huelva, donde la inteligencia artificial ya forma parte del día a día. Esta tecnología se ha convertido en una herramienta clave para mejorar la eficiencia, reforzar la seguridad y facilitar el acceso a los datos a toda la plantilla, sin sustituir la toma de decisiones humanas, sino complementándola.
El salto no ha sido inmediato. En 2021, la recogida de datos aún se realizaba de forma manual y su tratamiento dependía de herramientas ofimáticas básicas. Hoy, apenas unos años después, los trabajadores —especialmente en áreas no críticas— operan con dispositivos móviles, tablets y sistemas inalámbricos que les permiten conectarse en tiempo real tanto dentro del parque sanroqueño como con el de Huelva.
Este avance ha sido posible gracias a una hoja de ruta basada en cuatro pilares: la analítica de datos en la nube, el Internet industrial de las cosas (IIoT) y las redes privadas, la movilidad industrial y la inteligencia artificial avanzada.

El primer paso fue dotar de sentido a los datos. Moeve apostó por plataformas que permiten transformar grandes volúmenes de información en conocimiento útil para la toma de decisiones. Herramientas de visualización y monitorización han hecho posible que los datos sean accesibles de forma transversal, mientras aplicaciones como Knular resuelven retos como la integración de datos históricos con sistemas más modernos. En esta misma línea, tecnologías como Dremio han permitido mejorar la trazabilidad y la interconexión del dato, haciéndolo comprensible sin necesidad de perfiles altamente especializados.
La visualización también ha sido clave. La incorporación de Grafana, primero en código abierto y posteriormente integrada en la nube corporativa, ha facilitado la creación de paneles más intuitivos y adaptados a distintos perfiles profesionales.
El segundo eje ha sido la conectividad. Moeve ha desarrollado su propia red privada junto a Vodafone, apoyada en tecnología 5G y en sistemas como LoRaWAN, que permiten desplegar sensores a bajo coste y con gran alcance. Estos dispositivos recogen datos en tiempo real —como temperatura o condiciones del entorno— y activan alertas ante posibles anomalías, mejorando así el control de los procesos.
Sobre esta base se asienta la movilidad industrial. La implantación de dispositivos ATEX (dispositivos de comunicación para las atmósferas explosivas) entre la plantilla permite a los trabajadores acceder a herramientas como el Gestor Móvil de Activos (GMA), con el que pueden registrar incidencias mediante imágenes geolocalizadas directamente desde el terreno.
El cuarto pilar, y el que marca el salto cualitativo, es la inteligencia artificial avanzada. A partir de los datos recopilados, los sistemas son capaces de generar patrones, anticipar comportamientos y proponer mejoras en los procesos. Sin embargo, la decisión final sigue estando en manos del profesional. "La inteligencia artificial no opera, recomienda", subraya Loreto Caro, del departamento de Optimización en el Parque Energético San Roque.
Un ejemplo práctico es la gestión del crudo. A partir de múltiples variables —costes, propiedades físico-químicas o limitaciones operativas—, la IA calcula la combinación más eficiente para maximizar el beneficio en el proceso de refinado. Se trata de un problema complejo de optimización que ahora puede resolverse con mayor precisión.
No obstante, estos modelos no son infalibles. La supervisión humana sigue siendo esencial para detectar posibles desviaciones. De hecho, la implantación de estas tecnologías no ha supuesto una reducción de empleo, sino la aparición de nuevos perfiles profesionales vinculados al análisis de datos o la interpretación de resultados.

La estrategia de digitalización de Moeve tiene horizonte en 2027, aunque factores como una posible fusión con Galp podrían condicionar su desarrollo. En paralelo, los nuevos proyectos —como la planta de hidrógeno verde en Huelva— ya nacen completamente digitalizados, con modelos 3D integrados desde su diseño.
Este proceso ha situado a la compañía como referente en transformación digital, con reconocimientos de entidades como Forbes o Vodafone. El objetivo es avanzar hacia un modelo más eficiente, sostenible y competitivo, capaz de liderar la transición energética.
Estas claves han sido expuestas en el seminario ‘Del terreno a la nube: la digitalización de los Energy Park’, impartido por Moeve junto a la Asociación de la Prensa del Campo de Gibraltar, con la participación de Jesús Estrada y Loreto Caro, de los departamentos de Desarrollo y Optimización.