Verdemar Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones al proyecto de investigación minera denominado Virgilius II, situado en el término municipal de San Roque, cuya superficie afecta aproximadamente al 25% del Pinar del Rey, extendiéndose por zonas como La Doctora, Salomón y Albarracín, hasta las inmediaciones de la autovía A-7, junto al término municipal de La Línea de la Concepción.
La organización ecologista denuncia que la documentación presentada omite cualquier referencia a la existencia de espacios naturales protegidos, Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), hábitats de interés comunitario y poblaciones de especies protegidas presentes en el ámbito afectado, lo que supone una grave deficiencia en la evaluación ambiental del proyecto.
El área incluida en el permiso se encuentra dentro del espacio Red Natura 2000 Los Alcornocales, incluyendo su zona de ampliación, donde existen hábitats y especies protegidos por la normativa europea. La asociación ecologista recuerda que el artículo 6 de la Directiva 92/43/CEE (Directiva Hábitats) establece que cualquier plan o proyecto susceptible de afectar de forma apreciable a un espacio de la Red Natura 2000 debe someterse a una adecuada evaluación de sus repercusiones sobre los objetivos de conservación del lugar.
Asimismo, recuerdan que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha reiterado que basta con la existencia de una probabilidad de afección significativa para que resulte obligatoria dicha evaluación, considerando además que los permisos de investigación minera constituyen proyectos a efectos de la Directiva Hábitats, incluso cuando se trate únicamente de actuaciones preliminares.
El permiso autoriza trabajos como sondeos geológicos, calicatas, movimientos de tierras, apertura de pistas y accesos, así como la instalación de maquinaria y plataformas, actuaciones que pueden provocar la alteración y destrucción de hábitats, afecciones a especies protegidas, fragmentación del territorio, procesos erosivos y la degradación de la vegetación autóctona.
Verdemar destaca especialmente la riqueza ecológica de enclaves como La Doctora, donde existen importantes poblaciones de flora protegida y numerosos endemismos botánicos, circunstancias que, a juicio de la organización, obligan a aplicar el principio de precaución ambiental.
La organización también denuncia que no se ha analizado la compatibilidad del Permiso de Investigación con el Plan de Ordenación del Territorio del Campo de Gibraltar ni con el planeamiento urbanístico de los municipios afectados, omitiéndose cualquier valoración sobre la incidencia territorial del proyecto y su adecuación a la planificación vigente.
Para Verdemar Ecologistas en Acción, estas carencias constituyen una deficiencia sustancial de la tramitación administrativa y justifican la revisión del expediente antes de que pueda autorizarse cualquier actuación minera en un espacio de tan elevado valor ambiental.