Con mensaje de paz y amor, que tanta falta hace en la actualidad, Jesús de Nazaret hizo su entrada a lomos de un humilde burro en Jerusalén, en el que es uno de los pasajes más luminosos y alegres del Nuevo Testamento. Una luz y una alegría que atraviesan los siglos para repetirse cada Domingo de Ramos. En Algeciras, un sol más veraniego que primaveral, una bóveda indiscutiblemente celeste y una multitud de algecireños han recibido a las puertas salesianas a la Borriquita y María Santísima de la Alegría, los primeros pasos de la Semana Santa 2026.
Algeciras tiene ganas de su Semana de Pasión. Sobre todo, después de varios años deslucidos por la lluvia. Esta vez, el sol reinó en un Domingo de esplendor bajo el que también brilló la Fervorosa Hermandad Salesiana y Cofradía de Penitencia de Nuestro Padre Jesús del Amor en su Entrada Triunfal en Jerusalén y María Santísima de la Alegría. Más de doscientos penitentes formaron el cortejo. Muchos más fueron los que se acercaron a las puertas de la Parroquia de María Auxiliadora, a rebosar mucho antes de la hora de la salida.
A las 17:00, el paso de la Borriquita apareció salió a la calle luciendo estrenos que fueron muy comentados: las imágenes de una mujer con una niña hebrea y un niño hebreo, que completan el conjunto escultórico de Juan Manuel Montaño Fernández. Jesús estrenaba también una nueva túnica de terciopelo bordada en oro.
Más de una hora después hacía su salida la Alegría, con su palio de intenso rojo y el acompañamiento musical de la Banda de Música de Lora del Río. Para entonces, la Borriquita ya procesionaba por calle Sevilla bajo los sones de la Banda de Cornetas y Tambores de las Tres Caídas de Arcos de la Frontera. "A cuatro metros de que le dé el sol en la caríta a nuestra madre", así lo anunciaba el capataz Carlos Acuña del paso de palio, los costaleros hicieron una levantá dedicada al hermano Antonio García Perea.
La Semana Santa 2026 algecireña no pudo tener mejor estreno.