Flagelación cambia por completo el rostro al Domingo de Ramos de La Línea. El alegre fervor que dejaba a su paso la Borriquita se torna en dolor. Están flagelando a Jesús. El paso de misterio impone e invita a la reflexión.
La Sacramental Hermandad de la Sagrada Flagelación y María Santísima de la Estrella realizó su estación de penitencia en la tarde del Domingo de Ramos, con las calles del centro de la ciudad llenas. La cofradía partió a las 17:15 horas desde la Parroquia de Santiago Apóstol, iniciando un recorrido que congregó a numerosos fieles.
La imagen de Jesús de la Sagrada Flagelación, obra de Antonio Eslava Rubio, imaginero de Carmona, avanzó con sobriedad por las calles linense, maniatado, con el torso despojado y con heridas por los golpes de dos sayones, ante la mirada de un romano. Abajo del alto paso, muchas miradas de linenses y visitantes. La Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de los Ángeles de Sevilla puso las notas musicales.
María Santísima de la Estrella, del imaginero sevillano Francisco Berlanga de Ávila, procesionó con su habitual elegancia acompañada de los sones de la Banda Municipal de La Línea. Lució la saya de tisú de plata con bordados dorados del año 1998 y que fue puesta por última vez en la salida procesional del 2004.
Tras completar su recorrido por el centro, a la cofradía le tocó cerrar una jornada de fe y tradición que volvió a poner de manifiesto el fervor cofrade de la ciudad.