La noche se cernió sobre La Línea de la Concepción, marcando el inicio de la última salida de esta Semana Santa 2026 en el municipio. La Plaza de la Iglesia, totalmente abarrotada, reunía a cientos de linenses que observaban con emoción contenida y profunda devoción los primeros andares de Misericordia y Amargura.
La salida comenzó a las 21:00 horas de la noche, cuando los focos del Santuario de la Inmaculada iluminaban los ropajes negros y rojos del nazareno encargado de abrir las puertas del templo, hogar de la Patrona de la ciudad. En ese instante, el Santísimo Cristo de la Misericordia se abrió paso entre la oscuridad de la parroquia, mostrando la sobrecogedora representación de Cristo, reposando en la Cruz, mientras era portado con solemnidad por sus costaleros, que marcaban un paso firme y respetuoso.
Minutos después, María Santísima de la Amargura se presentó ante sus fieles a los pies del Santuario. Tras varios intentos llenos de esfuerzo y coordinación, los valerosos costaleros lograron elevar su majestuosa imagen a pulso, arrancando suspiros y aplausos entre los presentes. Así, dio comienzo de manera oficial su caminar por las calles de la ciudad, recorriendo enclaves como Pasaje Torres Vico, Carbonero o Alfonso X El Sabio, acompañada por la Banda Municipal Ciudad de La Línea, que puso sonido a una noche cargada de simbolismo.
La Carrera Oficial, prevista a las 00:45 horas, marcará uno de los momentos más esperados del recorrido, mientras que su recogida, fijada a la 01:30 horas, pondrá el punto final a una jornada que ya queda grabada en la memoria colectiva.
Como cada año, esta última salida no solo cierra una semana de fe, sino que deja tras de sí una ciudad envuelta en silencio, respeto y reflexión, recordando que, incluso en la despedida, la devoción de La Línea sigue latiendo con la misma intensidad.
