El Miércoles Santo en San Roque ha estado marcado por la emoción y la intensidad vivida en la salida de la Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado, Medinaceli, y Nuestra Señora de la Merced.
A las 18:45 horas, la Capilla de la Santísima Trinidad abría sus puertas para dar comienzo a una estación de penitencia muy esperada, que desde sus primeros minutos dejó imágenes imborrables entre los fieles.
Uno de los momentos más impactantes de la jornada se vivió en la salida de Nuestra Señora de la Merced. Las costaleras se enfrentaron a una maniobra especialmente complicada, teniendo que desmontar parte del trono para poder franquear la puerta del templo y, posteriormente, portar a pulso a la Virgen por las escaleras. Un esfuerzo cargado de sacrificio y devoción que desembocó en lágrimas de emoción entre las propias costaleras, protagonizando una de las estampas más conmovedoras de la noche.
El cortejo avanzó por calles como Poeta Vicente Aleixandre, Plaza Alonso Cano o Poeta Miguel Hernández, acompañado por numerosos vecinos y devotos.
El acompañamiento musical volvió a ser protagonista, con la Banda de Cornetas y Tambores del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga tras el paso de Medinaceli y la Banda de Música de Jimena de la Frontera tras el palio de la Virgen de la Merced.
El recorrido continuó por enclaves como Plaza Músico Manuel de Falla, La Cruz, General Lacy y San Felipe, hasta alcanzar la Carrera Oficial a las 21:15 horas.
La recogida, prevista a las 22:45 horas en la Parroquia Santa María La Coronada, pondrá el broche final a un Miércoles Santo marcado por el esfuerzo, la emoción y la profunda devoción.