San José Artesano arropa al Cristo de las Tres Caídas y a su Madre Trinidad

Las puertas de la Parroquia de la Trinidad se abren puntuales a cientos de fieles aguardan el preciado momento de la salida

Sofía Furse.
Periodista
02 de Abril de 2026
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No hay mayor dolor que el de una madre que ve sufrir a su hijo. María Santísima de la Trinidad se reencuentra con la barriada de San José Artesano, minutos después del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, que soporta ya sobre sus hombros el peso de la cruz. El cielo, despejado y brillante, parecía preparado para recibirle. Las puertas de la Parroquia de la Trinidad se abrían puntuales a las seis y cuarto de la tarde. Los fieles aguardaban ese preciado momento.

A diferencia de otros años, este Jueves Santo partía desde la puerta con dos tablones que sustituían la rampa habitual. La tarea, menos ardua, exigía aún más precisión. Costaleros y costaleras empujaban con esfuerzo titánico, mientras se creaba un ambiente casi enigmático: móviles preparados para capturar el instante, susurros contenidos y el sonido de las ruedas arañando la madera como banda sonora.

El paso de misterio del Santísimo Cristo de las Tres Caídas luce renovado para esta ocasión. Además de una reordenación del conjunto, estrena la imagen de Verónica, que aporta un instante de humanidad en el caminar del Señor durante la Pasión. El misterio se articula ahora en tres escenas que narran con intensidad su camino hacia el Calvario, invitando a la contemplación.

María Santísima de la Trinidad tiene el rostro contenido. Sufre. Sabe lo que le espera a su hijo. Su mirada lo dice todo. Instantes antes de iniciar el camino hacia su barrio, las costaleras sostienen su mirada. También ellas comprenden ese dolor. Por eso la llevan con esa fuerza que caracteriza a las madres: invencibles, luchadoras y fieles hasta el final.

“Estefa, llegó el momento un año más, a demostrar la valía que tenéis ustedes y a disfrutar de ello”, animaba el capataz. Los aplausos ratificaban una levantá llena de emoción, mientras sonaba la Banda de Música de Alcalá del Río (Sevilla).

Especial fue también la primera levantá del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, dedicada a una hermana fallecida recientemente. “¡Domínguez! Esta levantá va a ir por Reyes Trujillo, hermana que hace poco se fue con el Señor, por ella y por su hermano que está conmigo. Todos por igual, valientes”, pronunciaba el capataz. La levantá se selló con un abrazo cargado de emoción, reflejo de una pérdida aún reciente.

La Venerable y Trinitaria Hermandad de Penitencia del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, María Santísima de la Trinidad y San Juan de Mata recorre un largo camino hasta el centro de la ciudad para, posteriormente, volver de madrugada a San José Artesano, refugio del dolor de una madre ante un hijo que sufre.  

Al cierre de esta crónica, la estación de penitencia continuaba su recorrido hacia el centro algecireño, avanzando por la Avenida España.