La medianoche en San Roque trae consigo uno de los momentos más solemnes de su Semana Santa. La Ilustre Hermandad del Santo Entierro y Nuestra Señora de la Soledad puso en la calle, a las 00:00 horas, su paso de palio marcado por el recogimiento, el silencio y la emoción contenida.
Desde la Parroquia de Santa María la Coronada, el cortejo de la Soledad avanzó lentamente por el corazón del municipio, recorriendo una Plaza de la Iglesia con muchos fieles, también San Felipe o Almoraima. El recorrido hasta llegada la carrera oficial, en General Lacy dejó estampas sobrecogedoras de la madrugada, con el paso avanzando en un mar de absoluto silencio.
Pero si hubo un instante especialmente significativo, fue el vivido al inicio de la estación de penitencia. La hermandad tuvo un gesto cargado de humanidad y cariño al dedicar la primera levantá del paso de palio a Irene, hija del alcalde, Juan Carlos Ruiz Boix, que continúa recuperándose de un grave accidente. Un detalle que emocionó bajó el paso, pero también donde se encontraba la teniente de alcalde delegada de Tradiciones, María del Mar Collado, y la concejal Eva Gil.
La recogida, a las 03:00 horas, puso el broche final a una noche de luto, fe y esperanza, en la que Nuestra Señora de la Soledad volvió a reinar en la oscuridad de la madrugada y a un Jueves Santo magnífico.