La Asociación de Escuelas de Kite de Tarifa (Asekita) ha trasladado al Ayuntamiento de Tarifa, con quien se reunió la pasada semana a través de su delegado de playas, Francisco José Araujo, la «competencia desleal» por parte de las escuelas ilegales o no reguladas que no presentan la documentación al Consistorio para ejercer su actividad.
Sobre esta cuestión, Asekita ha señalado que el Consistorio está trabajando para tener un listado de autorizaciones anuales antes del período estival y que se llevarán a cabo actuaciones policiales contundentes para sancionar las escuelas no reguladas. El listado de escuelas autorizadas será facilitado públicamente para facilitar la denuncia a las autoridades y se pretenden llevar a cabo campañas de comunicación hacia los clientes para que conozcan los riesgos que existe al contratar escuelas no legales.
En la reunión, también se ha tratado la zonificación entre escuelas y bañistas. «Cada año existen multitud de problemas debido a que o no existe señalización o esta no es lo suficientemente clara para las personas no familiarizadas con el tema marítimo», ha destacado la asociación.
Según han indicado desde el lado de los kitesurfistas, el Consistorio tarifeño trabajará con Asekita para que la señalización se coloque en los lugares más adecuados y con el diseño más eficiente. El Ayuntamiento además solicitará a las escuelas que informen a sus clientes de las zonas donde pueden practicar kite.
El último punto de la reunión fue sobre la obligatoriedad de pertenecer a la Federación Andaluza de Vela (FAV), con su correspondiente cuota anual e inscripción de dos monitores homologados, para poder obtener cada año la autorización de actividad en la playa. Según Asekita, la imposición de desarrollar una actividad de turismo activo de forma federada es «irregular y única en Tarifa» y que lejos de suponer una mejora en estos tres últimos años, ha supuesto la «pérdida de competitividad» como destino turístico de kitesurf por la bajada de nivel idiomático de los instructores y la de experiencia con respecto a los instructores extranjeros.
Desde el Ayuntamiento han finalizado agregando que es necesaria una organización independiente que verifique el material y las instalaciones anualmente, algo en lo que Asekita ha reclamado que no sean otras empresas del sector, competencia directa, las que realicen esa vigilancia.