El malestar del tejido empresarial y ciudadano de Tarifa ha alcanzado un punto crítico. Así lo expresó Luis Sotomayor, presidente de la Asociación de Empresarios, en la Entrevista de la Semana de 8Directo, quien lamentó la situación del municipio marcada por el colapso de la N-340 y una sensación de abandono por parte de la administración. "Estamos con las mismas reivindicaciones que en 2010", aseguró el empresario, que desveló que se está gestando movilizaciones e incluso cortes de la carretera para que haya soluciones a estos problemas que está afectando a la economía local.
“Estamos viviendo una situación caótica y absurda”, señaló Sotomayor, poniendo el foco en las largas retenciones de la carretera que une Tarifa no sólo con Algeciras, sino con el Campo de Gibraltar y la Costa del Sol. Un problema que viene de lejos pero que en la pasada Semana Santa se han incrementado debido a las obras para reparar el firme, dañado tras el pasado tren de borrascas. "Ha sido un jarro de agua fría, catastrófico, la torpeza de las administraciones ha sido sublime", expresó sobre la incidencia que tuvo en el turismo, aunque también es algo que preocupa en el día a día de los ciudadanos, trabajadores y servicios esenciales.
Luis Sotomayor, cuya asociación también pertenece a la Federación de Asociaciones de Empersas de Tarifa, lamento especialmente la falta de coordinación entre administraciones y denuncia decisiones que califica de incomprensibles. “No puede ser que en plena temporada alta no se ajusten medidas básicas como la regulación del tráfico”, apuntó. Una situación que, asegura, ha sido advertida con antelación, sin que se hayan tomado medidas efectivas.
Ante este escenario, ya se empieza a hablar abiertamente de movilizaciones ciudadanas. “Hay un movimiento ciudadano que plantea incluso cortar la carretera; la gente está cansada”, advirtió.
Pero la N-340 no es el único frente. La entrevista también pone sobre la mesa problemas estructurales como la escasez de aparcamientos en Tarifa o la gestión de la Operación Paso del Estrecho (OPE) y planteó la cesión de unos terrenos que en la ciudad tarifeña tiene el Ministerio de Defensa y que podría dar solución a estos problemas. Todo ello en un municipio que, pese a su proyección internacional, sigue arrastrando carencias históricas.
Sotomayor insiste en que Tarifa ofrece un servicio turístico de calidad y una imagen consolidada, pero alerta de que la falta de infraestructuras puede terminar pasando factura. “No pedimos milagros, pedimos un poco más de implicación y agilidad”, resume.
La entrevista completa profundiza en estas reivindicaciones y en los desafíos de un destino que lucha por sostener su éxito mientras lidia con sus propias limitaciones.
