Tesorillo comienza a recomponerse con sus propias mano y la ayuda vecina

Vecinos del municipio se han unido para limpiar casas y calles, mientras que muchos aseguran haberlo perdido todo en esta borrasca · El Campo de Gibraltar se vuelca con el pueblo con decenas de camiones cargados de alimentos y materiales

Periodista
06 de Febrero de 2026
Tesorillo se recompone con sus propias mano y la ayuda vecina. Foto: S.F. / 8Directo

Tras la catástrofe, llega la solidaridad de todo un pueblo. Una comarca que se une para ayudar a los suyos, los de San Martín del Tesorillo, enormemente afectados por la borrasca Leonardo, que ha entrado en decenas de viviendas arrasando con todo. Hoy el pueblo se levanta, y limpia las calles, y se recompone, con muchas manos que ayudan, y también se prepara para la siguiente borrasca. 

La imagen de Tesorillo impresiona: el barro es, tras la retirada de las aguas, el principal protagonista, pero lo combaten vecinos y vecinas ataviados con botas de agua, con escobas, cepillos, recogedores, mangueras, todos a una y animándose entre ellos, porque aunque muchos lo han perdido todo, la esperanza se abre paso entre tanto desastre. "Menos mal por nosotros, que nos tenemos unos a otros, sino no sé qué haría", dice una mujer, entre lágrimas mirando su sofá empapado de barro, y un coche lleno de lo que ahora es basura y antes era su ropa, era parte de su hogar. "No te preocupes, lo material se recupera, lo importante es que estamos bien", le respondía una señora mayor a la primera, reconfortándola.

Y es que nadie se esperaba que la borrasca Leonardo fuera de tal magnitud, ha superado incluso las previsiones meteorológicas. "Esto no ha pasado nunca, en mis 54 años que tengo jamás recuerdo algo así", decía Antonio a los micros de 8Directo, vecino que vive en Las Vegas, una de las zonas más afectadas por el temporal, al encontrarse en la parte baja del pueblo. "Me he quedado sin nada", se lamentaba este padre de familia, mirando a su vivienda desvalijada por las aguas y teñida de marrón por el barro que aún reside en su interior y que ha llegado a las prendas, pero también a los muebles y a la pared. "El agua me llegaba por encima de la cintura", recuerda el afectado, señalando la marca que ha dejado el agua en la pared, que ya no es blanca.

"Nadie me avisó de que tenía que desalojar, me vi sola y el agua subía. Vino mi vecina a por mí y tuve que dejarlo todo", decía una joven, que nos mostraba su casa con daños visibles: muebles que no abrían por la acumulación de agua y barro, un canapé con ropa y maletas enterradas en barro, una nevera con la fruta flotando en el agua. Muchos de los vecinos afirmaban que habían sentido miedo al ver cómo el agua iba ganando terreno y alcanzaba sus viviendas. "Muchas vecinas de los bajos se han quedado sin nada, y nos estamos ayudando unos a otros, los de arriba estamos acogiendo a los de abajo y ayudándoles en lo que podemos, ofreciéndoles comida, cama... y limpiando todos juntos nuestras viviendas", explicaba Paqui Mateo a 8Directo, una de las residentes de la urbanización la Moncloa.

"Muchacha, graba esto: esto es lo que vale, esta es la ayuda que tenemos", vociferaba una joven a este medio, señalando un trailer con muebles destrozados y jóvenes del municipio que, coordinados, sacaban todo lo que había arrasado la borrasca. Camiones y camiones seguían llegando a San Martín del Tesorillo, algunos cargados de víveres, y otros servían de transporte para sacar enseres destrozados.

La peor de las situaciones saca lo mejor de las personas. Prueba de ello han sido los vecinos del municipio que se han ayudado unos a otros en momentos vulnerables cuando sintieron que estaban solos, que la ayuda no llegaba. Y es que el agua llegó a donde no había llegado nunca, imposibilitando la entrada de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que se encontraba al otro lado del puente, lo que les dejó desamparados durante la noche, sin electricidad y sin cobertura.

La ayuda llegó una vez fue posible, con la bajada del agua. La UME entró al municipio en lancha y se coordinó con el dispositivo de emergencias del Ayuntamiento, pendiente de todos los avances y las necesidades de los vecinos. Un tesorillero tuvo que ser evacuado ayer, jueves, en helicóptero. El resto se encontraba con miedo por lo sucedido, pero en buen estado de salud.

El alcalde de Tesorillo, Jesús Fernández Rey, atendía a este medio tras varias noches sin apenas dormir. "Duermo con un ojo abierto, pendiente del agua, de los ríos, de los vecinos. Preocupado por los daños ocasionados que habrá que evaluarlos cuando pase la siguiente borrasca, para la que ya nos estamos preparando. Afortundamente ya no nos encontramos solos, está Bomberos y la UME, que nos ayudan, y un retén se quedará con nosotros las próximas horas", detalla a  8Directo Fernández, que ha lamentado que esa ayuda no estuviese antes de la llegada de Leonardo

Frente al caos ocasionado por la borrasca, llega la esperanza que los propios vecinos siembran. Una cadena humana sobresale de la Casita de Campo y se extiende hasta el principio de la calle San Pedro, pasándose de unos a otros las botellas de agua, alimentos, productos de primera necesidad, higiene, lejía, pañales. Mientras tanto, coches y camiones aguardaban en cola a lo largo de la calle, esperando para seguir ayudando. Es la ayuda que no cesa lo que les da esa esperanza para seguir y para reconstruir.