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Las últimas lluvias provocan un aumento del agua embalsada en los pantanos


A tan solo unas semanas de la entrada de nuevas restricciones en el consumo de agua en el Campo de Gibraltar, las últimas lluvias registradas han provocado un cambio de la dinámica de los embalses de Charco Redondo y Gudarranque, que tras meses de pérdida de capacidad, han vuelvo a aumentar el agua embalsada.

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En Los Barrios, el embalse de Charco Redondo cuenta hoy con 24 hectómetros cúbicos de agua almacenada. Respecto a la semana anterior, el embalse cuenta con un hectómetro más. Las lluvias de estos días también han conseguido aumentar la capacidad del embalse de Guadarranque, que cuenta con 40 hectómetros cúbicos de agua almacenada. En tan solo dos días, el embalse está a casi la mitad de su capacidad. Estos gráficos muestran la evolución de los dos pantanos de las últimas horas.

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Las escasas lluvias antes de este temporal Celia provocaron que se reuniera una Mesa de Sequía para establecer medidas. Estas restricciones de consumo de agua se empezarían a aplicar el 18 de abril en caso de que no hubiera mayor capacidad de agua en los embalses de la comarca. Por el momento, las lluvias están dando un desahogo a los embalses. Este viernes, a partir de las 12:00 horas, se vuelto a convocar una reunión ordinaria de esta Mesa de Sequía en la sede de Arcgisa para analizar las medidas a tomar y las últimas lluvias.

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También el alcalde de Los Barrios, Miguel Alconchel: «Buenas noticias, 56 litros ayer y 90 litros hasta ahora . Sigo quedando mucho para evitar las restricciones pero, al menos, la situación no se está agravando. Y todo apunta que el campo va a tener una muy buena primavera y dará un respiro a los camperos después de meses de sufrimiento». Apela, asimismo, a la precaución ante las intensas es, motivo por el que se encuentra la Villa en alerta naranja.

Calima en el Campo de Gibraltar

La calima ha comenzado a llegar de nuevo a la comarca, acompañando a las lluvias. La calima, o calina, es una nube de polvo proveniente del Sahara africano, según explica en su web la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Los fuertes vientos que se producen en el desierto sahariano son arrastrados hacia la península ibérica. Es un fenómeno más frecuente en las islas Canarias.

La nube de polvo contiene partículas no acuosas, opacas, que tiñen el cielo de un color amarillento o naranja. La calima, además, produce un aumento considerable de las temperaturas.