La vida de Irene Moreno cambió el 13 de marzo de 2026. En aquel viernes le diagnosticaron leucemia aguda mixta, una enfermedad con la que convive a día de hoy, al mismo tiempo que espera un trasplante de médula ósea. "Cuando enfermas pasa algo muy curioso: la vida se reorganiza y priorizas cosas que antes no lo hacías", asegura la algecireña, quien ha compartido en una entrevista con 8Directo su historia con la enfermedad.
La joven de 30 años recuerda "muy malos" los primeros días de la enfermedad. "Cuando llega el diagnóstico, por mucho que te lo expliquen tú no lo entiendes. Era mucha información de golpe, muchos cambios de golpe, y no te dan tiempo de asimilar tu nueva realidad", rememora la algecireña, quien añade que esos días se encontraba disociada: "Hasta que no volví a casa después del hospital, no me di cuenta que mi vida había cambiado".
Tras dos meses conviviendo con la leucemia, la algecireña la afronta como puede. Su día a día cambia dependiendo de cómo se levante. "En función de cómo despierte, sé que puedo hacer cosas o no hacer nada. Hay días que solo puedo subir y bajar la cuesta de mi casa, mientras que hay otros días que puedo dar una vuelta por mi barriada", comenta la joven.
"Afrontar la enfermedad es permitirte vivirla. Si un día estás mal, vivir que ese día estás mal y aceptar que ese día es lo que toca, pero no regodearte en este dolor", reflexiona Irene Moreno.
A pesar de ser momentos difíciles, la algecireña se considera una chica afortunada por su familia y amistades. "Tengo una red de apoyo buenísima. No me han dejado sola en ningún momento", afirma Irene Moreno. "Soy consciente que no todo el mundo tiene esta suerte", añade.
Ante el micrófono de 8Directo, la algecireña aprovecha para hacer un llamamiento: "A las personas que cuidan hay que cuidarlas mucho". "El enfermo lo pasa mal, tiene dolores, pero las personas que cuidan sufren contigo, han paralizado su vida, están dejando de hacer muchas cosas que podrían hacer por cuidarte para que tengas la mejor calidad de vida posible", expone. "Es muy importante que las cuidemos, que les dejemos espacios para que puedan hablar, para que puedan respirar, y para que puedan tener tiempo para ellas", añade la joven, quien asegura emocionada que "sin mi madre, no sé que haría".
La algecireña también admite que se está tomando la enfermedad con mucho humor. "Ríamonos de lo que está pasando y ya cuando toque llorar, podremos llorar también", señala. "Quiero que mis amigos me cuenten que les ha pasado cosa buenas, porque eso significa que la vida fuera sigue y que cuando termine todo esto, voy a seguir con ella", explica la joven.
En estos momentos, la algecireña se encuentra a la espera de un donante de médula ósea que sea compatible con ella, aunque confiesa que esto no será el paso final para que pueda estar curada, ya que el trasplante tiene que funcionar y debe continuar con sesiones de quimio. Sin embargo, este paso será el comienzo de una nueva vida que está a punto de llegar.
¿Cómo ayudar a Irene y a otros pacientes con leucemia?
La respuesta es muy simple: donando sangre, plaquetas y médula ósea. Pero, ¿cómo se lleva a cabo? La propia Irene Moreno nos lo explica:
"Para ayudarme a mi y a cualquier paciente que esté con una enfermedad hematológica, lo primero que puedes hacer es donar sangre y plaquetas, algo que es muy importante porque lo necesitamos prácticamente a diario, señala la joven. El Centro de Transfusión, Tejidos y Células de Cádiz suele organizar semanalmente colectas de sangre en diferentes puntos del Campo de Gibraltar.
"El día que vayas a donar sangre, te puedes hacer donante de médula también. Simplemente se lo tienes que decir al personal. Entonces te sacan una muestra más de sangre que mandan al laboratorio de la fundación Josep Carreras para estudiar si eres compatible con algún paciente", comenta la joven.
"La donación de médula es muy sencilla. Si eres compatible con un paciente, te ponen dos vías perifericas en cada brazo, te sacan sangre, la centrifugan en una máquina, se llevan las células madres y luego te devuelven la sangre por la otra vía", explica la algecireña, quien añade que este proceso suele durar tres horas.
