Los auxiliares de enfermería del Centro Residencial de Mayores de Algeciras, centro situado en San José Artesano dependiente de la Delegación Territorial de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad en Cádiz, denuncian públicamente la "grave falta de personal" que padece el departamento de clínica y reclaman a la Junta de Andalucía la cobertura inmediata de las sustituciones y vacantes existentes, ante el "progresivo deterioro de las condiciones laborales y asistenciales".
En la actualidad, 8 de los 24 auxiliares de enfermería que integran la plantilla no están prestando servicio, lo que supone que un tercio del personal se encuentra sin cubrir. Esta situación obliga a los profesionales a asumir una sobrecarga de trabajo permanente, dificulta la organización de los turnos, limita el disfrute de derechos laborales y hace prácticamente imposible la conciliación de la vida laboral y familiar.
Los trabajadores recuerdan que esta problemática ha sido comunicada a la administración autonómica mediante los cauces oficiales, sin que hasta la fecha se hayan adoptado medidas eficaces para solucionar la falta de personal.
Asimismo, advierten de que la escasez de profesionales no solo afecta a la salud física y emocional de la plantilla, sino que repercute directamente en la calidad de la atención que reciben las personas mayores residentes. La atención sociosanitaria exige una dotación suficiente de personal para garantizar unos cuidados seguros, individualizados y acordes con las necesidades de un colectivo especialmente vulnerable.
Los auxiliares de enfermería consideran que la situación ha alcanzado un "punto crítico e insostenible", ya que la falta continuada de efectivos pone en riesgo tanto la adecuada prestación del servicio público como el bienestar de los trabajadores y de las personas residentes.
Por todo ello, exigen a la Junta de Andalucía la cobertura inmediata de las ocho auxiliares de enfermería, así como la adopción de las medidas necesarias para garantizar una plantilla "suficiente y estable" que permita prestar una atención de calidad y asegurar unas condiciones de trabajo dignas.
Finalmente, hacen un llamamiento a la administración para que actúe con la máxima urgencia y asuma la responsabilidad que le corresponde en la gestión de un servicio público esencial, recordando que detrás de cada plaza sin cubrir hay profesionales sometidos a una presión creciente y personas mayores cuya atención depende de contar con los recursos humanos necesarios.