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Jacinto Muñoz toma la Alcaldía de Algeciras tras la moción de censura contra un Landaluce ausente

La moción sale adelante con 15 votos a favor, doce del PP y tres de Vox, frente al rechazo de Vicente Palomares y la abstención del PSOE


Jacinto Muñoz Madrid, nuevo alcalde de Algeciras. Levantó el bastón de mando sonriente aunque visiblemente incómodo tras triunfar la moción de censura del Partido Popular, apoyada con los votos por Vox y con la abstención del Grupo Socialista. El exconcejal Vicente Palomares, el único de los rebeldes del PP que asistió, votó en contra; también la concejal de Vox Gema Esteve. José Ignacio Landaluce, el regidor de los últimos 15 años, acaba este miércoles, 28 de octubre, su etapa en la Alcaldía, “forzado”, acorralado políticamente y por dos denuncias judiciales de sendas mujeres por supuestos casos de agresión sexual, y ausente en la segunda moción de la historia municipal de la ciudad.

Como en una novela de Agatha Christie, finalmente el ‘asesino’ -político- fue el que posiblemente menos cabía esperar. Ni la deuda municipal ni el descontento de los barrios, ni unos votos con ganas de un cambio. A pesar de que algunos miembros hablaban de una «lealtad hasta la muerte», el Partido Popular el que ha hecho caer a José Ignacio Landaluce, el más ‘popular’ —en referencia a las siglas del PP—. Más de cuarenta años llevaba en el partido cuando decidió darse de baja el 2 de enero de 2026, y hasta la sede local del partido se sitúa en un inmueble propiedad de Landaluce. El Grupo Popular explicó que ha dejado de apoyar al anterior alcalde cuando se han formulado las denuncias judiciales de presuntas víctimas, pero insiste que respeta la presunción de inocencia del anterior alcalde sin cuestionar la veracidad de los testimonios de las denunciantes.

La moción salió adelante con 15 votos favorables y convirtió a Jacinto Muñoz en alcalde. El pleno estuvo marcado por las explicaciones del Partido Popular sobre su ruptura con Landaluce, las advertencias de Vox sobre su papel en la nueva etapa y las críticas del PSOE, que justificó su abstención por «coherencia y responsabilidad».

Landaluce insiste en su inocencia en su adiós por carta

Una de las grandes dudas previas al pleno era si José Ignacio Landaluce iba a estar presente. No lo hizo pero dejó por escrito su despedida de la Alcaldía. En la carta, presentada el 25 de octubre y leída durante la sesión por el secretario del Ayuntamiento, José Luis López Guío, aseguró marcharse «con la conciencia tranquila» y la confianza en que el tiempo y la justicia permitirán esclarecer los hechos y demostrar su «inocencia».

El exregidor se declaró de nuevo «absoluta y totalmente inocente» de los hechos que, según afirmó, se le intentan imputar para obligarlo a abandonar el cargo. También agradeció su trabajo a los funcionarios municipales y al personal de los servicios públicos, así como a los algecireños que le han permitido ejercer como alcalde durante casi dieciséis años.

La «estabilidad política» como argumento de la moción

El único candidato a la Alcaldía en esta moción de censura, Jacinto Muñoz, defendió la decisión de su grupo como un ejercicio de «responsabilidad institucional y no como una operación motivada por intereses personales«. En su primera intervención, previa a proclamarse alcalde, trasladó primero sus condolencias por el accidente ferroviario ocurrido aquella mañana, reconoció que se trataba de un día difícil y que ninguno de los concejales que habían promovido la moción habría deseado llegar a esa situación.

Muñoz insistió en que el PP respeta la presunción de inocencia de Landaluce y que no le corresponde determinar «la veracidad de las denuncias ni anticipar una sentencia». «Hay que hacer una distinción entre la responsabilidad judicial y la política, ambas tienen procedimientos, criterios y tiempos diferentes», justificó.

El candidato popular explicó que había intentado evitar la moción. Según relató, el 12 de octubre llamó personalmente a Landaluce para pedirle que «diera un paso al lado, para que pudiera concentrarse en su defensa judicial y permitiera que el Ayuntamiento recuperase la estabilidad». Aseguró que aquella petición se hizo desde el respeto a los años compartidos y con la intención de encontrar una salida distinta.

«Antes de presentar una moción de censura, intentamos evitarla», insistió. La decisión de retirar el apoyo, explicó, no respondía a que hubieran dictado una sentencia, sino a que mantenerlo había dejado de ser compatible con su responsabilidad institucional.

Muñoz también quiso reivindicar la trayectoria compartida con Landaluce y el trabajo desarrollado durante los últimos quince años. Reconoció los proyectos realizados y la transformación de la ciudad, aunque sostuvo que «esa historia común no obligaba a mantener el respaldo político en cualquier circunstancia».

Sobre por qué los concejales han decidido esperar a este momento, defendió que debían distinguir «entre comentarios, informaciones, denuncias formalizadas y hechos acreditados judicialmente», y aseguró que su obligación era respetar tanto a quienes denuncian como los derechos de la persona denunciada.

La estabilidad del Ayuntamiento fue el argumento central de su discurso. Muñoz aludió a las necesidades de los barrios, los servicios públicos y los proyectos municipales para defender que la ciudad no podía prolongar la incertidumbre institucional. También agradeció a Vox su apoyo a la moción.

Vox: «El apoyo a la moción no es un cheque en blanco»

Vox ya anunció que iba a apoyar la moción del Partido Popular. Ambos grupos firmaron el acuerdo el 14 de octubre en el Hotel Alborán, cuartel general de los doce concejales populares que firmaron la petición de la dimisión de Landaluce. La portavoz de Vox, Eva Poza, defendió el apoyo como la «última salida posible» ante una situación que consideró «insostenible». Su formación insistió en que el pleno no era una fiesta y coincidió con el PP en la necesidad de diferenciar la responsabilidad penal de la política.

Vox afirmó que las denuncias contra Landaluce deben resolverse en los tribunales y reclamó rapidez en el procedimiento, en particular por el respeto y el amparo que merecen las mujeres denunciantes. Sin embargo, consideró que la situación municipal no podía prolongarse después de la dimisión de doce concejales del equipo de gobierno.

La formación justificó su voto favorable por la necesidad de recuperar la estabilidad institucional hasta las próximas elecciones municipales. Su portavoz aseguró que no había negociado concejalías, cargos, salarios ni despachos a cambio del apoyo a la candidatura de Muñoz.

La advertencia al nuevo alcalde fue explícita: el respaldo de Vox no supone un cheque en blanco. El partido anunció que seguirá en la oposición, vigilando las decisiones judiciales, la gestión municipal, los contratos y el gasto público, y que exigirá respuestas en materias como la seguridad, la limpieza y los servicios de la ciudad.

«Facilitamos la gobernabilidad, pero no avalamos la gestión», resumió la formación, que aseguró haber situado los intereses de Algeciras por delante de las siglas.

El PSOE se abstiene y habla de un nuevo alcalde señalado

El portavoz socialista, Fran Fernández, explicó que su grupo se abstendría por «coherencia y responsabilidad». Su intervención fue la más crítica con el Partido Popular, al que acusó de haber sostenido a Landaluce durante meses y de haber reaccionado cuando la situación política se había vuelto insostenible.

Fernández recordó que el PSOE fue el primero en denunciar los hechos y reivindicó el papel de Rocío Arrabal e Isabel Beneroso, a quienes atribuyó la presentación de la primera denuncia ante el Tribunal Supremo. El portavoz denunció que las mujeres que han presentado las denuncias hayan sido tachadas de «mentirosas y acusadas de participar en montajes», y les trasladó el apoyo y la solidaridad de su grupo.

El socialista sostuvo que los populares conocían desde hacía tiempo informaciones relacionadas con el caso y les reprochó haber mirado hacia otro lado por cálculo electoral. A su juicio, la salida de Landaluce se produce «tarde y forzada por la presión política y las nuevas denuncias».

Fernández explicó que el PSOE no podía apoyar una moción encabezada por Jacinto Muñoz porque, según afirmó, el nuevo alcalde también tiene «cuestiones que aclarar ante la justicia, entre ellas un documento firmado al que hizo referencia durante su intervención». Este fue uno de los motivos que justificaron la abstención socialista.

El portavoz cuestionó también que el relevo se produzca con el respaldo de la ultraderecha de Vox, y acusó al PP de haber cambiado de posición por indicación de su presidente en Cádiz, Bruno García. De lo contrario, dijo, «los populares habrían continuado defendiendo a Landaluce como habían hecho semanas antes en el pleno ordinario».

Fernández criticó, además, que Muñoz vaya a compatibilizar la Alcaldía con su condición de senador. Algeciras, defendió, «necesita un alcalde a tiempo completo y no una solución que pueda interpretarse como una búsqueda de acomodo político».

El socialista concluyó exigiendo transparencia y colaboración con la justicia al nuevo gobierno y defendiendo que la ciudad merece un Ayuntamiento «ejemplar, feminista y limpio». La abstención, precisó, «no supone equidistancia ni un intento de proteger a Landaluce, sino una posición coherente con las críticas que el PSOE ha mantenido desde el inicio».

Javier Vázquez Hueso defiende la decisión del PP

Tras las intervenciones de los grupos de la oposición, Javier Vázquez Hueso tomó la palabra para defender la actuación de los doce concejales del Partido Popular que promovieron la moción.

El concejal reivindicó que sus compañeros habían dado un paso al frente «cuando tuvieron conocimiento de una denuncia formal presentada por una mujer». «Hemos actuado en contra de nuestros propios intereses personales y políticos, renunciando a sus responsabilidades en el gobierno municipal para poner por delante el bien de Algeciras», defendió.

El popular acusó al PSOE de haber presentado una denuncia política ante el Supremo, sin fundamento a su juicio y motivada por las elecciones andaluzas. También reprochó a los socialistas que, tras sus críticas a Landaluce, cuestionaran ahora la candidatura de Muñoz.

Frente a esas acusaciones, defendió que «las mujeres no deben convertirse en armas políticas» y sostuvo que el PP cree tanto en la presunción de inocencia del denunciado como en la veracidad y el honor de las denunciantes. «Será la juez quien juzgue», señaló, al tiempo que rechazó los ataques que algunas mujeres han recibido en redes sociales.

Vázquez Hueso insistió en que el objetivo de la moción era proteger a la ciudad del deterioro institucional y permitir que el Ayuntamiento se centrase en sus responsabilidades. Presentó a Muñoz como un «alcalde moderado, conciliador y dialogante», con experiencia en la gestión pública, y defendió su candidatura como la opción para recuperar la estabilidad.

El dirigente popular concluyó agradeciendo el apoyo recibido durante los últimos días y reivindicando que los doce concejales habían «actuado por conciencia».

Jacinto Muñoz, alcalde: «No quiero once concejales trabajando para un alcalde, seré un alcalde trabajando para once concejales»

Jacinto Muñoz, una vez nombrado alcalde de Algeciras tras triunfar la moción de censura del Partido Popular contra José Ignacio Landaluce, realizó en el pleno un discurso entre lo personal y lo político, más de lo primero que de lo segundo, lo que provocó hasta lágrimas de algunos de sus compañeros de bancada. Como hizo en una reciente entrevista a 8Directo, reconoció que le habría gustado llegar al cargo en otras circunstancias, «con alegría e ilusión», pero admitió que el momento «es triste, marcado por sentimientos encontrados y cierta sensación algo amarga».

El nuevo regidor volvió a reconocer el trabajo de Landaluce y reivindicó la labor colectiva del equipo de gobierno durante los últimos años. Enumeró actuaciones en las barriadas, instalaciones deportivas, colegios, parques, playas y equipamientos municipales, además de proyectos como el conservatorio Paco de Lucía, la nueva sede judicial y el centro de salud de La Bajadilla, que por cierto sigue pendiente.

Muñoz quiso dejar claro que los logros no pertenecen a una sola persona, sino al conjunto de concejales, trabajadores municipales y vecinos que han contribuido a mejorar la ciudad. También reconoció que siguen existiendo problemas por resolver, como calles y barriadas que necesitan más atención y familias que atraviesan dificultades.

«No quiero once concejales trabajando para un alcalde, seré un alcalde trabajando junto a once concejales», afirmó.

El momento más emotivo llegó cuando habló de su familia. Muñoz recordó a sus padres, a su mujer, Mari Carmen, y a sus hijos, antes de detenerse emocionado en su nieta Carmen, «cuya llegada al mundo ha coincidido con unos días especialmente difíciles para la familia». «Si algún día tengo que elegir entre que mis hijos se sientan orgullosos del cargo que he ocupado o de la persona que he sido, no tengo duda, quiero que se sientan orgullosos de su padre», afirmó.

Sus palabras emocionaron también a varios concejales presentes en el salón de plenos, que no pudieron contener las lágrimas.

Muñoz, católico y cofrade, cerró su intervención con una referencia bíblica, del libro del Eclesiastés: «Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el cielo». Después, apeló a la unidad de la corporación y prometió un Ayuntamiento cercano, abierto a los vecinos y dispuesto a escuchar también a quienes piensan de forma diferente.

«Las personas pasamos, los cargos terminan, las etapas se cierran, pero Algeciras permanece», concluyó. Sus últimas palabras, «Hoy por Algeciras, más que nunca», dieron paso a los aplausos del salón, con la excepción de Vicente Palomares, el único de los concejales que respaldan al alcalde que asistió y votó.

La moción de censura puso así fin a quince años de Landaluce en la Alcaldía y abrió una nueva etapa con Jacinto Muñoz al frente, el octavo alcalde de la ciudad en la actual democracia. Algeciras vuelve a tener regidor y ediles para trabajar en los muchos problemas que sigue teniendo la ciudad. La justicia dictará sentencia sobre las denuncias que pesan sobre el ya exalcalde y, en el próximo mes de mayo, serán los ciudadanos los que tengan la voz en las urnas para elegir de nuevo a su alcalde.